El baño es un ambiente chico pero técnico: concentra agua, humedad e instalaciones en pocos metros. La respuesta corta para reformarlo bien: se empieza por la impermeabilización y las cañerías, y recién después van los revestimientos y sanitarios. Una filtración detrás de un revestimiento nuevo es el peor escenario, y se evita haciendo las cosas en orden.
1. Impermeabilización: la base de todo
Antes de colocar cualquier revestimiento, la zona húmeda (ducha y piso) debe quedar bien impermeabilizada. Es un paso que no se ve pero que define si tu baño va a tener problemas de humedad o no.
2. Cañerías e instalaciones
- ·Renovar cañerías de agua fría y caliente si están viejas: es el momento.
- ·Revisar desagües y pendientes para que el agua escurra bien.
- ·Prever la instalación eléctrica con la seguridad que exige un ambiente húmedo.
- ·Definir si se cambia la posición de sanitarios (cambia todo el tendido).
3. Ventilación
Un baño sin buena ventilación acumula humedad y aparece el moho. Si no tiene ventana, hay que prever un extractor. Resolverlo en el proyecto es mucho más fácil que después.
4. Revestimientos, sanitarios y grifería
Con la base resuelta, llegan las terminaciones: cerámicos o porcelanato, sanitarios, grifería y mueble bajo mesada. Acá es donde el baño toma su personalidad, y donde un buen diseño hace la diferencia en un espacio reducido.
El consejo de BGR
Reformar un baño integral es la oportunidad de dejarlo impecable por muchos años. Si querés hacerlo bien de una vez, contanos tu proyecto y lo resolvemos de forma integral, de la impermeabilización a la última junta.
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