La cocina es uno de los ambientes que más se usa y donde una buena reforma más se disfruta. La respuesta corta para hacerla bien: primero se resuelve lo técnico (instalaciones y distribución) y recién después lo estético (muebles, mesada, revestimientos). Hacerlo al revés es la fuente número uno de problemas.
1. La distribución: el triángulo de trabajo
Heladera, bacha y cocina deberían formar un recorrido cómodo. Antes de pensar en muebles, definí dónde va cada cosa: eso determina las instalaciones de agua, gas y electricidad.
2. Instalaciones: lo que no se ve
- ·Puntos de agua y desagüe para bacha y lavavajillas.
- ·Toma de gas y ventilación reglamentaria si hay artefactos.
- ·Suficientes tomas eléctricas para electrodomésticos (mejor prever de más).
- ·Iluminación en dos niveles: general y sobre las mesadas de trabajo.
3. Ventilación y campana
Una buena extracción evita humedad, olores y grasa en los muebles. Definí desde el proyecto si la campana es con salida al exterior o con recirculación, porque cambia la instalación.
4. Recién ahora: muebles, mesada y revestimientos
Con lo técnico resuelto, se eligen las terminaciones. Los muebles a medida aprovechan cada centímetro; la mesada de cuarzo o granito ofrece durabilidad; el revestimiento define el estilo. En BGR diseñamos y fabricamos el mobiliario a medida integrado a la obra, para que todo cierre.
El consejo de BGR
Una cocina bien reformada mejora tu día a día y suma valor a la propiedad. Si estás por renovar la tuya, contanos cómo la imaginás y te ayudamos a lograrla, de las instalaciones a las terminaciones.
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